Producto con denominación de origen

por Pantxo

España vive hoy plácidamente instalada en el star system de Hollywood, donde nos representan principalmente los ampliamente reconocidos Pé y Bardem, que estos días presumen de retoño ante la clase VIP de Los Ángeles. No obstante, esto se ha hecho posible en parte gracias al personaje al que me gustaría dedicar esta primera entrada en nuestro particular “Hall of Fame”, el precursor, el hombre que marcó el estándar de latin lover del siglo XX, hablamos, como no, de Antonio Banderas, (que además tiene un trato bastante más educado con la prensa que los otros dos anteriormente citados).

LOS COMIENZOS

Malagueño de nacimiento, ya desde prácticamente el comienzo de su carrera prometía estar destinado a algo grande, más cuando un director de culto en este país como Pedro Almodóvar lo acoge como a uno de sus actores fetiche, con el que rueda en el último lustro de los 80 “La ley del deseo”, “Mujeres al borde de un ataque de nervios” y “Átame!”, alternándolas con “Bajarse al moro”, dirigida por otra de las figuras del cine nacional, Fernando Colomo. Toda esta filmografía patria, en la que comparte cartel con actrices de la talla de Carmen Maura, Victoria Abril o Rossy de Palma, no pasa desapercibida al otro lado del charco, y la maquinaria empieza a rodar.

HACIENDO LAS AMERICAS

Así pues, en 1991 entra en USA por la puerta grande con “Los reyes del mambo” de Arne Glimcher, donde Antonio participa junto a uno de los actores más reconocidos de aquel entonces, Armand Assante, y la sencillamente eterna Celia Cruz. Su interpretación deja tan gratamente sorprendida a la industria americana, que en el año 1993 recibe dos papeles realmente dulces para explotar su faceta dramática y codearse con lo más granado del cine. Serían “La casa de los espíritus” – adaptación de la novela de Isabel Allende – junto a pesos pesados como Jeremy Irons, Meryl Streep, Glen Close o Wynona Ryder, y “Philadelphia” desgarradora historia sobre el SIDA y la discriminación homofoba en la que comparte protagonismo con nada más y nada menos que Tom Hanks. Banderas se confirmaba de esta forma como un gran valor en Hollywood.

CAMBIOS DE REGISTRO

Una vez que demuestra sobradamente sus dotes interpretativas, el malagueño comienza a permitirse dos lujos: seleccionar papeles, y participar en un cine más “relajado”, más “comercial” pero no por ello peor, y que sin duda le reportaría beneficios económicos además de acrecentar su fama. En los años 90 se centra en la comedia, como “Two Much” (1994), donde conocería a su actual esposa Melanie Griffith, y el cine de acción en el que deja títulos para el recuerdo como “Desperado” (1995) de Robert Rodríguez, “Asesinos” (1995) junto a Sylvester Stallone y donde hace un grandioso papel como Miguel Bane, un despiadado psicópata, en una interpretación de la cual siempre se ha dicho que el difunto Heath Ledger tomo referencias para su recordado Joker en “El caballero oscuro” (2008). Cabe destacar en este ámbito, a su vez, sus dos films como “El Zorro” (1998 y 2005) donde da vida de forma más que notable al legendario héroe hispano.

SIGLO XXI, LA CONFIRMACION

Banderas entra en el nuevo milenio si nada que demostrar, y con una fama y un respeto ganados a base de trabajo, lo cual hace que las ofertas no dejen de llegar y su filmografía no pare de crecer con películas tan diferentes como “The body” (2001), “Spy kids” (2001), “Frida” (2002), “Shrek 2” (2003) (dando voz al gato con botas) o “Imagining Argentina” (2003) entre otras muchas. Asimismo, comienza a alimentar sus inquietudes detrás de la cámara dirigiendo “Crazy in Alabama” (1999) y más tarde la más que aceptable “El camino de los ingleses” (2006)

El futuro le depara a nuestro Antonio lo mejor que le puede deparar a alguien, es decir, poder diseñarlo a su antojo, al menos, profesionalmente. Este año volveremos a verlo en la gran pantalla de la mano de su “descubridor” Almodóvar, en el nuevo largometraje de este, “La piel que habito” (2011), y volverá a poner su voz al gato espadachín, esta vez, en una película de animación para el solo: “El Gato con botas: La historia de un asesinato ogro” (2011); así que por fortuna, parece que le queda cuerda para rato, y nosotros que lo disfrutemos…ya podía aprender un poquito de este señor la plana mayor de “El internado” o “FoQ”

Jóvenes, no dan más que disgustos…

Pantxo

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2 comentarios to “Producto con denominación de origen”

  1. Me sorprende y me encanta esta entrada, Pantxo. Yo también soy fan de Banderas, que desperdicia su talento en un lugar en el que el talento tiene tan solo un valor relativo y donde, reconozcámoslo, nunca le van a dar la oportunidad que merece. Vente pa Málaga, quillo.

  2. Para mi un señor bastante mejor que el idolatrado Bardém. Si es verdad que en cierta manera desperdicia por momentos su talento, pero tomo libremente la decision de meterse de lleno en la maquinaria hollywodiense y me parece muy respetable. Insisto, dentro de su filmografia mas comercial sus papeles en “Asesinos” y “El Zorro” son espectaculares si tenemos en cuenta a que tipo de producto nos referimos

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